Otro dia, y el gran fuego volvia a dominar sobre nosotros. Completamente ajeno a esto "El Monstruo" seguia su amorio con los elementos, mientras nosotros sufiramos el puño llameante del rey del cielo. Por suerte, el trabajo era lo suficientemente duro en cubierta como para olvidar el calor.
Limpiando los pisos, hizando las velas, reparandolas. Definitivamente el asecho del sol no era nada comparado con la penetrante mirada del capitan, capaz de atravesar a un hombres sin necesidad de su espada. Este era el capitan que habia yo aprendido a respetar, desde los dias en que lo que me encontro en los puertos del Caribe. Pero ya no podia ver esos ojos sin recordar al otro capitan, ese que era uno con "El Monstruo" cuando el mar tomaba por asalto al cielo.
Me perdi en las aguas de mis pensamientos un rato, mientras mi cuerpo continuaba mecanicamente su trabajo, que ya sabia de memoria, pero las rutinas en el mar pueden interumpirse tan rapido como un marino terminarse un vaso de ron...
Un grito, un estruendo y de vuelta a mi cuerpo desde las profundidades de mi mente. Ni siquiera necesite entender las palabras para saber que significaban, ni siquiera usar mis ojos para encontrar mi camino a la armeria y aguarrar mi chuza.
Un barco ingles, posiblemente habiendo visto lo que hicimos con nuestra ultima presa, tambien inglesa, venia a buscar retribucion. Sus cañones tenian mucho alcance y un buen artillero, despedazaban al Monstruo como espadazos de algun heroe mitico. Pero este se negaba a caer y se acercaba a su atacante para dar un mordiscazo por tal osadia.
"Amigos" dijo el capitan, sus dos plumas al viento y ambos sables a las manos "Estos perros se han atrevido a atacar a nuestro Monstruo, lo han herido, pero cobardemente, desde lejos" Sus ojos eran ahora rojos como la sangre "Demostremosles a estos desgraciados que este barco no es el unico monstruo al que se enfrentan, que estos monstruos, y sus comillos de acero, tienen una sed que solo su sangre puede calmar...Y PLANEAMOS EMBRIAGARNOS!
Los gritos superaban incluso a los cañones del enemigo, que ya casi estaba a alcance de abordaje.
Nuestro cañones habian logrado quitarle velocidad al enemigo y herirlo un poco, pero esto solo se decidiria cruzando aceros. Empezo el fuego de arcabuces, pistolas, todo lo posible para reducir el numero de fieras de otro lado. Por mi tamaño era muy facil cubrirme en el borde del barco, espere 2 rafagas y saltamo al abordaje, con el capitan a la delantera, cortando a diestra y siniestra.
El salvajismo del capitan era muy efectivo al principio del abordaje, los soldados enemigos, apretujados, no podian esquivar sus largos sables gemelos y el panico hacia que todavia mas soldados quedaran desprotegidos frente al ataque.
Con mi chuza y mi cuchillo yo iba esgrimiendo a los que intentaban atacar al capitan, junto a un camarada que cargaba, al menos, 5 pares de pistolas.
Para cuando mire, la batalla estaba en pleno desarrollo. ya nada de pistolas, fusiles o cañones, ahora solo el acero, la valia y la suerte decidian el combate. Un ingles de espada larga se cruzo conmigo, pero su espada era muy pesada y al primer golpe errado, le apretuje las tripas.
El capitan peleaba ya con una espada, con lo que le era mas facil demostrar sus dotes de esgrimista. Su oponente no lograba asestar ningun golpe pero era igual de agil que el capitan a la hora de evitar el filo de la espada.
Tuve poco tiempo para observar, dado que otro ingles vino a buscarme zaña. Mientras me preparaba para enfrentarlo, escuche una explosion a mis espaldas. La batalla callo por un instante y la tripulacion de "El Monstruo" vio, casi con lagrimas en sus ojos, como este volaba en pedazos y comenzaba a hundirse.
Volvi a mirar hacia el ingles frente a mi. Dijo algo que no entendi, pero su expresion me lo decia todo. se burlaba de mi, de la tripulacion y del "Monstruo". No pensaba permitirlo.
Era verdad que debiamos ganar si o si, pero no importaba ya si ibamos a descansar bajo el mar o no con "El Monstruo". Ahora solo importaba la venganza. Y sacarle los ojos al idiota ingles frente a mi.
Despues de medio dia de combate, los ingleses se rindieron, pero eso no evito que los mataramos a todos. Habiamos ganado el barco, por lo cual podiamos seguir navegando, pero solo pensabamos en la muerte de "El Monstruo", mientras mirabamos su casco hundirse.
Entnces lo vi. El capitan estaba sobre el casco, sus ojos terriblemente tristes, hundiendose con "El Monstruo".
Habia enloquecido. El amor por esa nave, que tan celosamente demostraba en la soledad del mar superior, ahora lo hacia dejarnos a nuestra suerte para descansar con ella.
Gire sobre mi mismo para avisarle a alguno de la tripulacion, pero solo me encontre con unos profundos ojos. El capitan me miraba, con esos mismos ojos con los que habia mirado a "El Monstruo" durante su comunion con el.
Note que una de las plumas de su sombrero faltaba. Volvi a mirar al casco, pensado que quiza el calor me afectaba, pero alli seguia el capitan, igual al que estaba detras mio. Pero algo era diferente, la pluma que le faltaba al sobrero no era la misma.
Volvi a mirar al capitan y entendi lo que sucedia. El tambien se veia a si mismo alli. Lo que veamos, no era solo el Monstruo muriendo, sino tambien, una parte del capitan. El Monstruo era parte de su alma y ahora parte de el descansaria con este.
Y mientras el mar volvia a dominar toda la existencia, el ultimo pedazo de "El Monstruo" desaparecio del mar inferior y llego hacia arriba, para descansar para siempre, con los botines de leyenda.