Ruidos(gracias youtube por obligarme a poner videos)

martes, septiembre 14, 2010

El Tomo

El tomo descansa en el librero. Sus paginas, amarillentas, se pegan y forman una masa llena de lineas. Hace ya mucho que nadie las despega.

El tomo recuerda, o lee en si mismo, otra epoca, una epoca en la que nada manchaba sus ilustres bordes, y donde el tan temido toque de la punta, y la dispersion de la tinta, se tranformaron, rapidamente, el mayor placer. Con cada gota, con cada raguño, pasa de un cuaderno de apuntes, a un diario intimo. De solo almacenar informacion a ser un pedazo del tiempo, inmortalizando hechos reconocibles con solo leerlos, pero tambien codigos solo entendibles para aquellos que los escribieron.

El tomo ya esta escrito. Sus paginas desbordan de letras y silabas y oraciones. De verdades, de opiniones y de secretos. El tomo viaja por todos lados, y tranfiere lo que tiene, le da a quien lo abra todo lo que el puede ofrecer. No se lo niega a nadie. Algunos lo cierran con violencia y lo rechazan, pero otros lo toman como guia. El tomo ve, por primera vez, que con su contenido puede cambiar el mundo y ahora es un manifiesto.

El tomo ya descansa. Por mucho tiempo jovenes lo leyeron y re leyeron, lo subrayaron, lo citaron, descubrieron sus secretos, inventaron otros, le agregaron significado a sus manchones de tinta.
Pero hoy le han dado un espacio en un librero, donde puede descansar, donde otros jovenes podran encontrarlo para entender a sus padres, abuelos, a los que vinieron antes.
Quiza hasta vuelvan a resignificarlo. El tomo descansa, pero tambien espera, impaciente, por nuevos ojos y nuevas manos. Es ahora un pedazo de lo que fue, es un libro de Historia.

Y los jovenes se acercan, son pocos pero no solo ven lo que el tomo cuenta, sino mas que eso, como solian hacerse o llamarse las cosas, y donde solian estar. El tomo es ahora una enciclopedia y no pasa un dia que al menos 1 persona no abra sus paginas.

Pero el tiempo pasa y cada vez menos gente lo ojea. De tanto uso su tapa se separa de el a veces, pero ya no importa. Nadie visita ya al tomo. Solo las arañas lo tocan, escalandolo como una montaña y construyendo sobre el sus infinitos caminos. el tomo intenta llamar la atencion, se arroja de el librero cuando puede, pero nadie lo abre, ya el mundo lo ah pasado de largo, ya el no puede afectarlo, y las cosas que estan escritas en el ya no tienen validez.
Sus paginas ya son una masa uniforme con lineas. ¿Podra alguien volver a separarlas?
El tomo intenta caer una vez mas, intentando al menos, afectar al mundo con su ruido.....

miércoles, febrero 24, 2010

Plantado

Otra vez aca pibe?
No pude evitar sonrojarme. Siempre me pasa lo mismo en estos casos. Me pasa por muchas cosas, impaciencia, timidez, no saber quedarme quieto.
Y bueno, no puedo hacer otra cosa que seguir pasando, amigo
Con esa respuesta, el hombre sonrio y me dedico esa mirada de amistad instantanea que solo la gente muy vieja o muy amable sabe dar sin reprochar.
No puedo evitar seguir apliando el limite para desaparecer. Dicen que la esperanza es lo ultimo en morir, pero lo mio ya es algo pelotudo. No importa cuanto mas espere, el reloj sigue pasando las fronteras que le impongo, pero su velocidad es tan lenta que me frustra. A estas alturas, todo lo que pasa lo veo detalladamente, buscando distracciones en el caminar de las personas, en la ondular de las faldas, en el vuelo de los mechones de pelo que anda suelto o escapa de la terrible opresion de las hebillas.
Se acabo
Dejo de caminar mientras pienso, o digo, esas palabras. Miro alrededor una vez mas
Nada
A caminar de nuevo, pero ahora, al menos, con un destino claro. Aunque debo pasar de vuelta cerca del puesto del anciano
Y ¿como te fue?
Mal, nos vemos
Una cuadra mas alla, no puedo evitar mirar hacia el lugar donde ibamos a encontrarnos
Definitivamente sigo siendo un esperanzado, aunque eso implique, tambien, ser un poco pelotudo

jueves, febrero 04, 2010

Otro dia, y el gran fuego volvia a dominar sobre nosotros. Completamente ajeno a esto "El Monstruo" seguia su amorio con los elementos, mientras nosotros sufiramos el puño llameante del rey del cielo. Por suerte, el trabajo era lo suficientemente duro en cubierta como para olvidar el calor.
Limpiando los pisos, hizando las velas, reparandolas. Definitivamente el asecho del sol no era nada comparado con la penetrante mirada del capitan, capaz de atravesar a un hombres sin necesidad de su espada. Este era el capitan que habia yo aprendido a respetar, desde los dias en que lo que me encontro en los puertos del Caribe. Pero ya no podia ver esos ojos sin recordar al otro capitan, ese que era uno con "El Monstruo" cuando el mar tomaba por asalto al cielo.
Me perdi en las aguas de mis pensamientos un rato, mientras mi cuerpo continuaba mecanicamente su trabajo, que ya sabia de memoria, pero las rutinas en el mar pueden interumpirse tan rapido como un marino terminarse un vaso de ron...
Un grito, un estruendo y de vuelta a mi cuerpo desde las profundidades de mi mente. Ni siquiera necesite entender las palabras para saber que significaban, ni siquiera usar mis ojos para encontrar mi camino a la armeria y aguarrar mi chuza.
Un barco ingles, posiblemente habiendo visto lo que hicimos con nuestra ultima presa, tambien inglesa, venia a buscar retribucion. Sus cañones tenian mucho alcance y un buen artillero, despedazaban al Monstruo como espadazos de algun heroe mitico. Pero este se negaba a caer y se acercaba a su atacante para dar un mordiscazo por tal osadia.
"Amigos" dijo el capitan, sus dos plumas al viento y ambos sables a las manos "Estos perros se han atrevido a atacar a nuestro Monstruo, lo han herido, pero cobardemente, desde lejos" Sus ojos eran ahora rojos como la sangre "Demostremosles a estos desgraciados que este barco no es el unico monstruo al que se enfrentan, que estos monstruos, y sus comillos de acero, tienen una sed que solo su sangre puede calmar...Y PLANEAMOS EMBRIAGARNOS!
Los gritos superaban incluso a los cañones del enemigo, que ya casi estaba a alcance de abordaje.
Nuestro cañones habian logrado quitarle velocidad al enemigo y herirlo un poco, pero esto solo se decidiria cruzando aceros. Empezo el fuego de arcabuces, pistolas, todo lo posible para reducir el numero de fieras de otro lado. Por mi tamaño era muy facil cubrirme en el borde del barco, espere 2 rafagas y saltamo al abordaje, con el capitan a la delantera, cortando a diestra y siniestra.
El salvajismo del capitan era muy efectivo al principio del abordaje, los soldados enemigos, apretujados, no podian esquivar sus largos sables gemelos y el panico hacia que todavia mas soldados quedaran desprotegidos frente al ataque.
Con mi chuza y mi cuchillo yo iba esgrimiendo a los que intentaban atacar al capitan, junto a un camarada que cargaba, al menos, 5 pares de pistolas.
Para cuando mire, la batalla estaba en pleno desarrollo. ya nada de pistolas, fusiles o cañones, ahora solo el acero, la valia y la suerte decidian el combate. Un ingles de espada larga se cruzo conmigo, pero su espada era muy pesada y al primer golpe errado, le apretuje las tripas.
El capitan peleaba ya con una espada, con lo que le era mas facil demostrar sus dotes de esgrimista. Su oponente no lograba asestar ningun golpe pero era igual de agil que el capitan a la hora de evitar el filo de la espada.
Tuve poco tiempo para observar, dado que otro ingles vino a buscarme zaña. Mientras me preparaba para enfrentarlo, escuche una explosion a mis espaldas. La batalla callo por un instante y la tripulacion de "El Monstruo" vio, casi con lagrimas en sus ojos, como este volaba en pedazos y comenzaba a hundirse.
Volvi a mirar hacia el ingles frente a mi. Dijo algo que no entendi, pero su expresion me lo decia todo. se burlaba de mi, de la tripulacion y del "Monstruo". No pensaba permitirlo.
Era verdad que debiamos ganar si o si, pero no importaba ya si ibamos a descansar bajo el mar o no con "El Monstruo". Ahora solo importaba la venganza. Y sacarle los ojos al idiota ingles frente a mi.
Despues de medio dia de combate, los ingleses se rindieron, pero eso no evito que los mataramos a todos. Habiamos ganado el barco, por lo cual podiamos seguir navegando, pero solo pensabamos en la muerte de "El Monstruo", mientras mirabamos su casco hundirse.
Entnces lo vi. El capitan estaba sobre el casco, sus ojos terriblemente tristes, hundiendose con "El Monstruo".
Habia enloquecido. El amor por esa nave, que tan celosamente demostraba en la soledad del mar superior, ahora lo hacia dejarnos a nuestra suerte para descansar con ella.
Gire sobre mi mismo para avisarle a alguno de la tripulacion, pero solo me encontre con unos profundos ojos. El capitan me miraba, con esos mismos ojos con los que habia mirado a "El Monstruo" durante su comunion con el.
Note que una de las plumas de su sombrero faltaba. Volvi a mirar al casco, pensado que quiza el calor me afectaba, pero alli seguia el capitan, igual al que estaba detras mio. Pero algo era diferente, la pluma que le faltaba al sobrero no era la misma.
Volvi a mirar al capitan y entendi lo que sucedia. El tambien se veia a si mismo alli. Lo que veamos, no era solo el Monstruo muriendo, sino tambien, una parte del capitan. El Monstruo era parte de su alma y ahora parte de el descansaria con este.
Y mientras el mar volvia a dominar toda la existencia, el ultimo pedazo de "El Monstruo" desaparecio del mar inferior y llego hacia arriba, para descansar para siempre, con los botines de leyenda.

lunes, enero 11, 2010

"El Monstruo"

"El Monstuo" penetraba las olas con vigor, mientras las aguas acariciaban su cuerpo. Mas arriba sus velas se inflaban con los miles de besos que las rafagas de viento le tiraban sin cesar.
Me desperte. Entre el trabajo y la bebida, la noche del marinero se pasa casi siempre durmiendo, y pocas veces es suficiente, pero, al igual que en tierra, la noche me llamaba a visitarla apenas mi cuerpo se recobraba.
Me movi lentamente y con cuidado, intentando equilibrarme entre el movimiento del barco y las complicadas posiciones en las que debia estar para no despertar a mis compañeros. Cosas aun mas tontas podian costarte, literamente, un ojo de la cara abordo de "El Monstruo".
Logre salir del camarote sin problemas y subi a cubierta. Al abrir la puerta, el viento casi me envia de vuelta hacia las barracas, pero logre tomarme de la madera y usarla de apoyo para salir.
La mar se habia extendido sobre toda la creacion, consumiendo incluso el cielo. La unica forma de diferenciar el arriba del abajo era porque en el agua que habia subido al cielo, brillaban con intensidad los botines de leyenda, que escapan de los hombres hacia el cielo cuando cambia la marea.
Contemple un largo tiempo el mar superior antes de notar otra persona fuera de su camarote. Normalmente seria el guardia, pero aquel al que le tocaba habia bebido de mas y lo habia visto durmiendo en la puerta de las barracas.
Habia alguien arriba mio, en el puente, para ser mas preciso. Tantee el mango de mi cuchillo, por si las dudas, y me escabulli hacia popa, de manera de ver a la persona sin que esta me viera a mi.
No habia razones para temer, pero tampoco queria yo, por mera curiosidad, interrumpir las meditaciones de alguno de mis camaradas.
Tuve que irme muy a popa para evitar la linea de vision del puente, asique, cuando al fin pude mirar, solo vi una sombra al lado del timon, asique comenze a acercarme, siempre en silencio.
Cuando estuve a escasos 2 metros de la figura, reconoci en ellas las facetas del Capitan, ademas de su particular sombrero de 2 plumas. Su cuerpo se estremecia con los sonidos de la noche, como si las caricias del mar y los besos del viento que "El Monstruo" recibia esa noche, les estuvieran siendo dadas a el. Por otro lado, su cara, de la cual solo podia ver un lado, al moverme hacia un costado, tenia una expresion de orgullo, como el padre que ve a su hijo tranformado en un hombre.
Pense en acercarme mas, en contemplar ese extraño pero increible fenomeno de el marino en comunion con su nave durante toda la noche, pero irrumpir en la mente de un hombre podia ser algo muy irrespetuoso, y siendo este hombre tu capitan, tambien peligroso, asique volvi hacia mi lecho, lo mas silencioso pero rapido posible, esperando no ser castigado por mi impertinencia cuando el mar en el cielo fuera evaporado por el poder del sol