Es en esta noche tibia, sin viento y en penumbra que tomo esta decisión.
Hace mucho la idea circula mi mente, y aunque nadie lo ah notado
las evidencias fueron mas que obvias.
Pero lo que pretendo no es algo que uno pueda hacer así nomas, ni tampoco de cualquier manera.
Tanto como los motivos que me llevan a esta decisión, el acto debe ser noble, respetuoso y significante.
Imagino que alguien me pedira, alguna vez, una explicación y quizá sea momento de darla.
Ya no conozco la pasión.
Ya no siento las tormentas que empujan al espíritu en el mar de la vida.
Ya no hay x en mi mapa.
El puntero de mi brújula es vertical.
No discuto, ya no debato, ya no amo, ni tampoco odio.
Ningún viento afecta la veleta de mi ser, ni mueve las hojas del árbol de mi mente.
Nunca encontré nada, pero ya no me interesa buscar.
Tampoco estoy perdido ni orientado.
Tampoco equilibrado, ni caotico.
Tampoco deprimido o extasiado.
O enamorado o descorazonado.
No me siento solo u abrumado.
No me siento mal o bien.
No me siento.
No siento.
Y por eso este es el fallo de mi jurado.
Mi sentencia.
Mi cruz.
Lo que me toca.
Lo que me queda.
Lo que me espera.
Esperar.
Quedarme.
Vivir.
Porque uno no puede extinguirse si no hay fuego que apagar.
Aquello que no esta, que no se siente, que no siente
No puede irse, olvidarse, entumecerse.
Si se es nada, nunca fue algo.
Y si nunca fue algo, siempre fue nada.
Vivir para poder morir.
Existir para poderse extinguir.
Sentir para poder atrofiarse.
Hogueras de pasion encontrarse.
Y en ellas, cual piras, consumirse.
Mi suicido es, entonces
Con toda la ironia presente.
Vivir y seguir viviendo
Hasta poder sentir nuevamente.
Y cuando tal cosa suceda.
suponiendo que sea posible.
Mi vida sera combustible
Hasta que La Parca me encuentre.
Ruidos(gracias youtube por obligarme a poner videos)
viernes, octubre 05, 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

