Lo siento cada vez que no pasa nada. Esta ahi, dentro mio, latiendo como todos los demás organos. Entre tripas, carne, intestinos, sangre y demás cosas que la biologia me dice que forman mi cuerpo.
Se que las cosas son así. Eh visto cuerpo abiertos, las costillas forzadas para afuera, la piel cortada fina y meticulosamente. Se ve todo el interior. Vi todo el interior.
Esto no estaba ahi.
Su forma es tan difícil de percibir. Como intentar saber la forma del corazón solo por escuchar su sonido o sentir su presión. Solo se que es visceral..ese adjetivo tan extraño para definir lo indefinible, el indescriptible caos que corresponde al reino de las vísceras, justamente. Esa palabra no dice nada especifico, pero da una idea. ¿ Se dan una idea, cuando digo eso?
Lo siento ahi pero tampoco se su tamaño. Ejerce una fuerte presión en mi interior, pero es lo unico que siento de eso. Ni peso, ni textura, ni contenido. Nada mas allá de la presión que ejerce. El empuje que tiene hacia afuera. Ni cuando toca mi piel para hacerlo. ¿Sera mi cuerpo el que presiona y esto simplemente se resiste?
No se para que sirve. Como pasaba con el apéndice. Pero esta ahi, y, cuando quiere, se hace notar. Y todo el cuerpo reacciona, lo rodea. ¿ Porque es tan importante someter su fuerza?
Nunca apareció en las pantallas, ni en las radiografias. Evidentemente no lo pueden registrar estos metodos. O lo registra, pero como no pueden interpretarlos, sale negro. Pero no porque sea negro, sino porque es eso, es desconocido, no corresponde a los datos del programador. En sus términos no es nada. En los mios tampoco. Pero sigue ahi, empujando. ¿Que pasaria si gana, si mi cuerpo no logra contenerlo?
Igual, no siempre empuja ¿ saben? Casi siempre no esta. Otras se calienta y me hace cosquillas. No se, es raro. ¿Nadie sabe algo de esto?
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Son como eso ustedes, tambien. Están ahi, siento que leen que estudian mis palabras, pero cuando quiero saber cosas no me dicen nada , solo su presión, su presencia.
¿Tenian una cosa y esa cosa los maneja, ahora? ¿ Nunca sintieron algo parecido y ni idea de lo que hablo?
Ya no importa mucho igual. Es posible que sea unico lo mio. Siempre que miré, nunca vi nada que se parezca a los que describo, solo un espacio vacío. Así que, como siempre, voy a tener que satisfacer mi curiosidad yo solo. Si es algo nuevo, lo voy a estudiar. Si me molesta mas, lo voy a tirar. Si es interesante, lo voy a mostrar................ Quizá es algo que esta encerrado en mi ¿ no? No se me habia ocurrido esa posibilidad....¿ y si estoy liberando algo terrible al mundo? ¿Si soy yo la unica barrera que protege al mundo de esta cosa?....No, no importa...si es algo así, si yo puedo contenerlo, yo puedo matarlo..SI, YO PUEDO....Ademas... que se yo, ¡yo quiero satisfacer mi curiosidad!
Así que, ¡ahi vamos!.......Piel cortada finamente......Costillas forzadas para afuera.....se ve todo el interior......Vi el interior.......solo el interior.......
Ruidos(gracias youtube por obligarme a poner videos)
miércoles, agosto 13, 2014
sábado, julio 12, 2014
El anciano
Como tinta en un vaso de agua, humos oscuros aparecieron y se expandían sobre la eternidad celeste que se extendía delante de el.
Noto que se asemejaban a la estela que salía de su tabaco, cuando lo dejaba reposar.
La observación lo sorprendió, porque el nunca había observado nada. Solo la eternidad, mas allá de su balcón, tan inconmensurable, que no generaba reflexion alguna, solo asombro, uno tan extenso como ella.
Solo mirar, fumar su tabaco, y estar sentado en su balcón.
Algo comenzó a jugar con su barba blanca, invisible pero definitivamente presente. Quizá siempre había estado allí, pero el estaba tan perdido en su asombro que no lo había notado. Ahora la tinta de humo lo había sacado de su estupor, sus ojos volvían de la eternidad a su balcón. Y recordaba que tenia otros sentidos ademas de la vista.
Podia sentir al juguetón invisible pasar no solo por su barba, pero también por sus oídos, sobre sus brazos y entre sus piernas. Buscarlo con los ojos era inútil, pero al hacerlo noto cosas debajo del infinito que lo tenia atrapado. Primero otra cosa, mas oscura pero del mismo color, menos eterna, pero igualmente eterna.
Al pensar en ellos, una fuerte sensación invadió la parte frontal de su cara. Tardo un poco en reconocer el acto de oler, pero no tanto en vincular esa sensación particular, ese olor, con la eternidad " menor" bajo aquella que lo había absorbido.
La observo con atención y rápidamente noto que este no era tan inconmensurable, su superficie estaba turbia, tenia inclinaciones y subidas, que a su vez iban cambiando. Era como ver un camino avanzando mientras uno se queda quieto. "Avanzar". Esas eran cosas raras. Cosas del otro que a veces andaba por ahi.
Pero el no conocía eso, solo esta eso, lo que todo lo cubría. La tina seguía avanzando.
La idea del otro lo hizo apartarse de sus eternidades por un momento. Noto que la pequeña hacia algo, iba y venia. Como el otro. ¿Sera que el otro siempre había sido eso? ¿Sera que eso es lo que el otro llamaba " caminar?. Lo frustraba. ¿Que necesidad de ese desperdicio?
Siguió fumando su tabaco.
Miro mas abajo y noto algo que era parte suya. No era como las cosas que el miraba. Estaba.. ¿gastado? Eso fue lo que se lo ocurrió. No le costo entender que esas cosas estaban así, seguro, por esfuerzos frustrantes. Parecían servir para hacer lo que hacia el otro, pero ¿ porque querría el hacerlo? Acá donde estaba, estaba bien. No tenia otro lugar a donde ir. Pensar en eso le recordó haber estado en otros lugares. Muchos. Ir y volver. Como el otro. Pero el ya no era como el otro. Ya había dejado de ir y de volver. Había encontrado el ultimo lugar.
¿Último?
Pensó en esa palabra, mientras daba otra bocanada de tabaco. ¿ Que significado tenia?
Algo le molesto en los labios. El tabaco se habia consumido completamente. Estiro la mano y no encontró nada mas. Escucho un extraño sonido que retumbaba desde lo lejos.
-Ah, si. Último- se dijo a si mismo, mientras soltaba el humo que acababa de absorber. El humo se mezclo con su blanca barba y sus otros blancos pelos de otras partes de su cuerpo y luego, suave pero inevitablemente, se desvaneció.
Noto que se asemejaban a la estela que salía de su tabaco, cuando lo dejaba reposar.
La observación lo sorprendió, porque el nunca había observado nada. Solo la eternidad, mas allá de su balcón, tan inconmensurable, que no generaba reflexion alguna, solo asombro, uno tan extenso como ella.
Solo mirar, fumar su tabaco, y estar sentado en su balcón.
Algo comenzó a jugar con su barba blanca, invisible pero definitivamente presente. Quizá siempre había estado allí, pero el estaba tan perdido en su asombro que no lo había notado. Ahora la tinta de humo lo había sacado de su estupor, sus ojos volvían de la eternidad a su balcón. Y recordaba que tenia otros sentidos ademas de la vista.
Podia sentir al juguetón invisible pasar no solo por su barba, pero también por sus oídos, sobre sus brazos y entre sus piernas. Buscarlo con los ojos era inútil, pero al hacerlo noto cosas debajo del infinito que lo tenia atrapado. Primero otra cosa, mas oscura pero del mismo color, menos eterna, pero igualmente eterna.
Al pensar en ellos, una fuerte sensación invadió la parte frontal de su cara. Tardo un poco en reconocer el acto de oler, pero no tanto en vincular esa sensación particular, ese olor, con la eternidad " menor" bajo aquella que lo había absorbido.
La observo con atención y rápidamente noto que este no era tan inconmensurable, su superficie estaba turbia, tenia inclinaciones y subidas, que a su vez iban cambiando. Era como ver un camino avanzando mientras uno se queda quieto. "Avanzar". Esas eran cosas raras. Cosas del otro que a veces andaba por ahi.
Pero el no conocía eso, solo esta eso, lo que todo lo cubría. La tina seguía avanzando.
La idea del otro lo hizo apartarse de sus eternidades por un momento. Noto que la pequeña hacia algo, iba y venia. Como el otro. ¿Sera que el otro siempre había sido eso? ¿Sera que eso es lo que el otro llamaba " caminar?. Lo frustraba. ¿Que necesidad de ese desperdicio?
Siguió fumando su tabaco.
Miro mas abajo y noto algo que era parte suya. No era como las cosas que el miraba. Estaba.. ¿gastado? Eso fue lo que se lo ocurrió. No le costo entender que esas cosas estaban así, seguro, por esfuerzos frustrantes. Parecían servir para hacer lo que hacia el otro, pero ¿ porque querría el hacerlo? Acá donde estaba, estaba bien. No tenia otro lugar a donde ir. Pensar en eso le recordó haber estado en otros lugares. Muchos. Ir y volver. Como el otro. Pero el ya no era como el otro. Ya había dejado de ir y de volver. Había encontrado el ultimo lugar.
¿Último?
Pensó en esa palabra, mientras daba otra bocanada de tabaco. ¿ Que significado tenia?
Algo le molesto en los labios. El tabaco se habia consumido completamente. Estiro la mano y no encontró nada mas. Escucho un extraño sonido que retumbaba desde lo lejos.
-Ah, si. Último- se dijo a si mismo, mientras soltaba el humo que acababa de absorber. El humo se mezclo con su blanca barba y sus otros blancos pelos de otras partes de su cuerpo y luego, suave pero inevitablemente, se desvaneció.
La Jaula de Oro
Hermoso era el cantar de la pajarita, y mas hermoso su plumaje. Todo en ella recordaba juventud, recordaba vitalidad.
Ella cantaba para quien la observaba desde fuera. Ese ojo y esa manera de mirar es lo que inspiraban su canto jovial, aunque su belleza no podía atribuirse a otra cosa que no fuera ella. Si bien el canto no existía antes de que se conocieran, el dulce e hipnótico tono siempre había estado allí. Probablemente había sido parte de lo que lo atrajo.
Fue voluntario su encierro en la Jaula de Oro. El cielo parecía tan grande, tan caótico. El le daba orden, el ya conocía, el ya había ido. Le daba tranquilidad que la mirara. Nunca se aburría de escucharla.
No era como los otros, siempre con ganas de salir, de migrar, de buscar otros arboles. El tenia su lugar, nunca se apuraba. A veces salían juntos, la Jaula nunca estuvo cerrada.
Un día el silencio lo despertó. Se pregunto porque su pajarita no cantaba. Abrió los ojos y no la vio en la Jaula. Se asusto. Había olvidado lo desesperante que era la soledad. Tan abrumado estaba que no se movió ni un milímetro en todo el día. Ella volvió sola. El se hizo el dormido.
Ella iba a salir de nuevo. Se preparo. La jaula estaba cerrada. Fue raro. Creyó que se le cayo una pluma. No le dio importancia y se puso a cantar. El despertó sin miedo.
Ella iba a salir. La jaula estaba cerrada. Creyó que se le cayo una pluma. Se puso a cantar. El despertó sin miedo.
La jaula estaba cerrada. Creyó que se le cayo una pluma. El despertó sin miedo.
La jaula estaba cerrada. El despertó sin miedo.
El despertó sin miedo.
El despertó sin miedo. La jaula estaba cerrada. Abrió la puerta. La jaula estaba cerrada. La sacó. La jaula estaba cerrada. Le mostró el cielo. La jaula estaba cerrada.
"Ya no estamos para esas cosas ¿ no? quedémonos adentro" dijo
La jaula nunca estuvo abierta.
Ella cantaba para quien la observaba desde fuera. Ese ojo y esa manera de mirar es lo que inspiraban su canto jovial, aunque su belleza no podía atribuirse a otra cosa que no fuera ella. Si bien el canto no existía antes de que se conocieran, el dulce e hipnótico tono siempre había estado allí. Probablemente había sido parte de lo que lo atrajo.
Fue voluntario su encierro en la Jaula de Oro. El cielo parecía tan grande, tan caótico. El le daba orden, el ya conocía, el ya había ido. Le daba tranquilidad que la mirara. Nunca se aburría de escucharla.
No era como los otros, siempre con ganas de salir, de migrar, de buscar otros arboles. El tenia su lugar, nunca se apuraba. A veces salían juntos, la Jaula nunca estuvo cerrada.
Un día el silencio lo despertó. Se pregunto porque su pajarita no cantaba. Abrió los ojos y no la vio en la Jaula. Se asusto. Había olvidado lo desesperante que era la soledad. Tan abrumado estaba que no se movió ni un milímetro en todo el día. Ella volvió sola. El se hizo el dormido.
Ella iba a salir de nuevo. Se preparo. La jaula estaba cerrada. Fue raro. Creyó que se le cayo una pluma. No le dio importancia y se puso a cantar. El despertó sin miedo.
Ella iba a salir. La jaula estaba cerrada. Creyó que se le cayo una pluma. Se puso a cantar. El despertó sin miedo.
La jaula estaba cerrada. Creyó que se le cayo una pluma. El despertó sin miedo.
La jaula estaba cerrada. El despertó sin miedo.
El despertó sin miedo.
El despertó sin miedo. La jaula estaba cerrada. Abrió la puerta. La jaula estaba cerrada. La sacó. La jaula estaba cerrada. Le mostró el cielo. La jaula estaba cerrada.
"Ya no estamos para esas cosas ¿ no? quedémonos adentro" dijo
La jaula nunca estuvo abierta.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

