Ruidos(gracias youtube por obligarme a poner videos)

miércoles, mayo 22, 2013

Imperfecto

La paz obtenida, el lago calmado.
El viento acaricia, ya no es un tornado.
La calma rodea, mi cuerpo acostado.
El verde rodea, todo lo que miro.
De tanto mirar, ya veo lo escondido.
Y los animales, se acercan sin miedo.
Hacerles daños saben que ya no puedo.

Es todo hermoso, cercano al Eden.
Es el paraiso,  el que todos quieren.
y acá estoy tirado, sentado, parado.
Sin poder disfrutar, lo que eh encontrado.
¿Sera que soy tonto, no puedo apreciar
todas las bellezas de este lugar?
¿Sera que mi mente, sin parar de pensar
esta felicidad no me deja disfrutar?

Es ya la hora, no puedo parar.
Algo en mi interior me pide continuar.
me pone nervioso tan quieto estar.
Pero quiero quedarme y nunca despertar.
Algo como esto, nunca voy a encontrar.
Y solo un idiota lo querria dejar.

Ya estoy saliendo, no puedo evitar
mirar para atras y querer parar.
pero soy muy bobo como para lograr
que estas piernas mias dejen de caminar
Adios paraíso, espero lograr
algún dia de estos volverte a encontrar
y si eso sucede, en ti acampar.
y nunca jamas, volverte a dejar.

viernes, enero 25, 2013

El Caminante

Áspero, irregular. Blando, seco. Cálido, Brillante.
Odiaba no haberlo pensado antes. Tampoco era la primera vez. Muy adentro evidentemente le gustaba esto, pero no podía evitar quejarse consigo mismo.
Palabras como " boludo" y "mierda" hacían eco en su mente, mientras otros sonidos lo incitaban a detenerse, a dar la vuelta, o simplemente a golpear algo.
Cada tanto lograban agrietar su voluntad, y paraba. Miraba la infinita capa de polvo que lo rodeaba, el agua inbebible que lo acechaba, y la pantalla azul que lo forzaba a ver con los ojos entrecerrados y quemaba su cabeza.
Sentía sus pies limados, sus músculos forzados por la postura inestable de su caminar. A veces se preguntaba si parar, otras se estiraba, alguna vez grito un insulto asustando a los demás caminantes. El no los veía. Ellos no eran como el.
Nunca se planteaba volver, eso estaba implícito. La pregunta era si quería o no caminar mas para hacerlo.
Se termino el polvo, aparecieron escombros.
Los trepo, como había trepado otros en otros mares de polvo y campos de agua sedienta. Estos eran mas agresivos, o sus pies habían perdido estado. Esto ralentizo su marcha, lo frustro y, por primera vez, se pregunto si no había sido suficiente.
Esa idea no existía antes ¿que era "suficiente"?. En el momento que pensó esto, vio, a lo lejos, una punta.
Había algo allí, un destino, un limite. Nunca antes había pensado en palabras como esas, en términos como esos.
Había caminado mas y menos, para un lado o para el otro, escombros o polvo, y a veces agua de sed, pero nunca había visto algo mas que extensiones de estos, ni cosas que respondieran a esas ideas.
Mientras seguía avanzando, lentamente, por los escombros, atraído por sus nuevas ideas y su relacion con el punto en el horizonte, imagino que si sus caminos de nada llegaban a algo, tal vez todo llegaba a algo. Pensó en las diferencias entre caminatas mas y caminatas menos. Había una diferencia entre ellas. Se dio cuenta que podía diferenciar cosas por que tan mas o menos eran, y que ciertas cosas duraban mas y otras menos. "Durar" tambien era una idea nueva-
¿Y que pasa cuando algo deja de durar? Esta pregunta lo hizo detenerse.
"Fin"
Eso apareció en su cabeza.
Las cosas menos llegaban a Fin antes que las cosas mas, y muchas cosas menos hacían una cosa mas.
¿Dejaban de durar las cosas mas?
Volvió a caminar. A lo lejos algo destacaba en los escombros.
Si las cosas menos dejan de durar, supuso, las cosas mas también. Esta caminata era una cosa mas, y en la punta que el veía, estaba Fin. Era la primera vez que veía un Fin en sus caminatas, pero nunca había siquiera pensado en Fin antes. Quizá no lo había reconocido en las anteriores.
Entonces, si todas las cosas, mas o menos, tenían un Fin, ¿tenia también él uno?
Se detuvo. Fin todavía estaba lejos, pero, delante de el, algo capturaba su atención.
Una criatura enorme estaba entre los escombros. Su piel tenia patrones espiralados y detrás suyo se extendía una larga cola. No se movía,  no hacia nada.
Nunca había visto algo que no hiciera nada. Hasta los escombros, el polvo y el agua de sed tenían sus formas de caminar.
Se preguntaba si hablar con esa cosa. Quizá podría explicarle que lo hacia no caminar. Esta no era como los otros, esta si era como él. Pero algo lo mantenía alejado, no podia acercarse.
El caminante invisible empezó a moverse. Era el quien bailaba con el polvo y, también  quien le hacia la contra al caminar del agua intomable, dandole barba a su superficie.
Parecía jugar con la criatura, pero esta no reaccionaba. Poco a poco empezó a caminar en un orificio abierto que estaba al frente de la criatura y que parecia una boca.
Fue entonces que esta pareció reaccionar y un sonido diferente, nuevo, unico comenzo a salir de su boca.
Y eso hizo que el caminante decidiera volver.
Su paso era acelerado, sus músculos pedían clemencia pero sin aval, sus pies se enterraban en el uniforme polvo, haciendole perder el balance con cada paso. Detrás de el, la pantalla azul se llenaba de humos negros que le seguían el rastro y lanzaban agua que caían como latigazos sobre su espalda.
Pero el caminante no modificaba su rápida marcha, porque solo percibia lo que retumbaba en sus oidos, la misma cosa una y otra vez, la respuesta que la criatura había dado a su pregunta, ayudado por el invisible. Ese sonido nuevo, único....terrible:

¡fffFFFFFFFIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNnnn!