Siempre llegan a mi, las muñecas.
No es que me esten buscando, ni yo a ellas, aunque probablemente algun deseo primigenio, forgado en el pasado lejano, nos termina uniendo.
Porque siempre llego ahi, cuando una pieza se sale, cuando algo se raspa, cuando algo ya no funciona.
Trato de ayudar. A veces me pregunto si es lo que quieren, pero soy una maquina. No es forzado, ellas responden. Es como si entre ambos tuvieramos programados una secuencia que se activa.
Siempre hay un intercambio que deja sabores a conexion, promesas de abstinencia.
Pero la experiencia es unica, el programa, la secuencia, el ritual( quien sabe, se parecen tanto) pasa y ahi queda todo.
Creo que siempre es suficiente para ellas y nunca para mi. Si, si tuviera un poco mas... ¿ pero no es esa la esperanza del adicto? Como este, me vuelvo el tonto que espera alcanzar al sol en el horizonte.
Cuando todo termina, de la manera que sea, dado que cada situacion es tan diferente como similar, queda algo. Una sincronia, una conexion, una marca, ahi si ya depende. Creo que el ritual significa cosas diferentes para cada una, aunque yo ya se que son lo mismo, ya me acostumbre y me resigne.
Todas siguen a mi alrededor pero el ritual se pierde en nebulosos pasados, en vahos de sustancias confabulantes, en momentos irrepetibles.
La conexion sigue, y a veces me hacen saber de sus nuevos juegos, nuevos accesorios y escenarios de los cuales me vuelvo un observador. Lametablemente el voyeurismo no funciona en esos terminos para mi. Lo mismo con la pornografia ¿ para que lo quiero ver si no puedo participar? ¿ Que valor tiene si no tengo nada que ver con ello?
Egoismo, eso es lo primero que pienso. Un sistema de proteccion que salta y bloquea mis pensamientos, que me acusa y me hace sentir culpable, me dice que debo oir sin desear, que tengo un deber que va mas alla de mis deseos y sentimientos en ese momento.
Concentracion, suele ser lo segundo. En el ritual, el flujo de informacion es sagrado. Si llevo mi yo a el, si me hago presente, si incluyo las tormentas de mis sentires, puedo llegar a perturbar el flujo, contaminarlo, cortarlo. Esas puertas no son comunes, y bloquearlas es un error.
Odio, aparece en ese momento. Odio a mi por ser tan condecendiente, por creeme tan santo, tan puro. Odio por mistifcar algo solo para no decir la verdad. Que soy un cagon que no dice lo que le pasa por el miedo a perder lo poco que tiene. Que cree en la sinceridad como lo mas importante, pero se calla sus verdades.
Paz, al darme cuenta que, si bien me pasa de todo, lo correcto es dar el consejo, no imponer mi voluntad. Que le debo a esa muñeca ayudarla, que lo que ella me cuenta no es lo que quiere de mi, sino algo que me dice para que le explique, opine, la apoye. Para que traduzca el codigo base de la situacion que me esta contando y diga lo que, para mi, significa.
Asco, porque no importa cuanto lo entienda, cuanto lo piensa, sigo siendo un egoista. Asco porque podria ser un enfermo. Asco por la falta de respeto. Asco por querer. Asco por no aceptar.
Asco por escribir esto, una reflexion personal que me obligo a vomitar.
Ruidos(gracias youtube por obligarme a poner videos)
martes, marzo 31, 2015
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